En los días que corren esta opinión seguro que no es del gusto de todos. Siempre desde que te he seguido, porque no puedo llegar a decir que te conozco, te he considerado una persona muy inteligente. Para mi siempre has sido un ejemplo a seguir como deportista y persona. Un hombre de club que defiende siempre a los suyos, que lo deja todo dentro y fuera del campo por los mismos. Metiéndote en mil fregados, y por qué no decirlo, haciendo más divertidos los post-partidos cuando hoy en día las superestrellas de nuestra liga ni acuden a zona mixta. Al final el deporte es show, aunque transcienda a mucho más de ello, es entretenimiento, y tú has sabido siempre darlo. Sabiendo cuándo y cómo decir las cosas, casi desde que comenzaste has sido el caramelo de la mass-media española. El Fútbol Club Barcelona es Piqué, y Piqué es el Fútbol Club Barcelona. Te admiro y seguiré admirando, y por eso digo y seguiré diciendo que “siempre un Piqué en mi equipo”.

Hoy en día y desde unos meses atrás, por desgracia, hablar de Piqué es ligarte a muchas más cosas, demasiadas incluso para alguien como tú, que normalmente has sabido moverte bien en varios ámbitos. Leer en los periódicos ‘Piqué’ ya no es hablar del que para mi es de los mejores centrales del mundo y del gran partido que ha hecho. Tu personaje ya trasciende mucho más de lo deportivo, y creo que algo que no debes olvidar es que por lo que te pagan es por ser futbolista. Como cualquier hijo de vecino todos tenemos unos principios, unos ideales y por lo tanto una ideología política aunque sea en una mayor o menor medida. Por supuesto que han existido deportistas que han aprovechado su estatus para ejercer una lucha defendiendo sus ideales políticos e incluso religiosos.  Pero uno no puede tratar de ser Muhammad Ali y alistarse a la guerra de Vietnam. Lo único que pido es coherencia.

No valoro lo que pienses, solamente valoro tus actos. Es difícil hablar de lo que pasó ayer sin acabar hablando de política. Lo del 1-O es desde luego un fracaso colectivo. Lo de ayer es una página negra en la historia de nuestro país. Lo de ayer es una demostración vergonzosa al resto del mundo. Y tú ejerciste el voto porque así lo sentías. Todo correcto. No sabemos si votaste “Sí”, “No” o Nulo, y por tanto no entiendo la gente que a día de hoy te tache de independentista tan a la ligera. Pero el show se te fue de las manos.

Al acabar el partido en el día más complicado de tu carrera, acudiste como siempre haces, a la zona mixta. Y rompiste a llorar. A diferencia de mucha gente, opino que eran unas lágrimas sinceras. Unas lágrimas en las que la presión y lo que consideras represión pudieron contigo. Unas lágrimas que han podido contigo en este papel tuyo en el que has ido jugando a dos aguas. Unas lágrimas de alguien que ya no puede más. Siempre te he defendido ante los pitos que recibes en la selección, porque siempre he defendido que tú si sientes esa camiseta como tuya. Pero hasta ayer. Yo no seré el que te pite, pero tampoco el que te defienda.

Ayer dijiste que la Selección Española al final es un equipo más, que no es un concurso de patriotismo lo que se ejerce en el mismo. No puedo estar más en desacuerdo. Mi selección representa a mi PAÍS en competiciones internacionales, y yo me siento representado con los mismos. Y la mayor parte de la gente que va a la selección no puede sentir más orgullo. Es cierto también lo que dijiste de que a lo largo de los años ha jugado gente nacionalizada en nuestro país, gente como Diego Costa o Marcos Senna, que son los más recientes y me vienen a la cabeza. Estas personas jugaron con España quizás no sintiéndose españoles, pero si agradecidos a este país, que a veces es el mayor de los sentimientos, e incluso renunciando a jugar con su país, que no es otro que Brasil, la pentacampeona mundial.

Lanzaste la pelota sobre el tejado del seleccionador, los dirigentes de la Federación y de tus compañeros para que sean ellos los que te echen de la misma. Eres muchas cosas, pero lo único que jamás se me pasaría por la cabeza es pensar que eres un cobarde. Y tus declaraciones son de cobardía. Cuando en un equipo, que es lo que tú personalmente consideras que es la Selección Española, las cosas no funcionan o van camino de romper el buen ambiente que hay en el mismo, se extrae el germen. Tú eres y sabes que eres el germen de la selección. Si antes te pitaban ahora lo harán con la mayor de las ganas esa gente que por tu forma de actuar solamente te quieren fuera. Ese Sí pero No, No pero Sí. Ese contigo pero sin ti. No te quiero fuera de la selección por lo que pienses o dejes de pensar. Te quiero fuera por lo que generas. Te quiero fuera por ti también, porque la situación ni es cómoda ni sostenible ya para ti. Y por ser quien eres, y la estima que te tengo, considero que eres tú el que debe tener la iniciativa de dar el paso a un lado. Por todo ello, Gracias Piqué, pero Adiós.

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